Nuestra aventura empieza por el 2005, y nuestro nombre, Baobab, está inspirado en el árbol que aparece en el libro El Principito.
Durante más de 15 años nos acompañó el eslogan «Aprender Jugando» porque no hay mejor forma de aprender que cuando nos divertimos, cuando nos motivamos... por ello siempre hemos promovido el aprendizaje a través de actividades lúdicas y del juego, y en eso nos hemos enfocado desde el principio. Intentando siempre romper los moldes sexistas, eliminando de nuestro catálogo los juguetes bélicos y siendo respetuosos con todas las culturas y religiones.
Hemos crecido con nuestros lectores.
En todo este tiempo nuestros lectores han crecido con nosotros y por eso, hemos querido ampliar nuestro catálogo a todos los público, grandes y pequeños. Esto además, nos ha dado la excusa para renovar nuestra imagen en sintonía con nuestro entorno, creando una marca basada en la idea de juego, aprendizaje y diversión para todas las edades. A partir de la ficha de un juego, construimos las letras que componen nuestra marca, una marca divertida e imaginativa diseñada para pequeños, jóvenes y mayores, para todos, desde 0 a 100 años. Siempre desde una perspectiva de respeto a la diversidad, igualdad, empatía e inclusión.
Somos lectores y jugones incansables.
Desde nuestros inicios nos colgamos nuestra mochila de aventureros y recorremos el mundo de feria en feria buscando los juegos más divertidos, ingeniosos y hasta de comerse el coco.
Aprovechamos la vuelta a casa para bucear entre libros y escoger aquellos que ayudan a crecer y a fabricar a los grandes lectores del mañana. Buscamos libros para todos... para intrépidos, para emotivos, para los humoristas, para los callados y hasta para los que no creen que leer sea divertido. Todo esto que te contamos se refleja en nuestras librerías donde siempre buscaremos la respuesta a todas tus preguntas... hasta a las más disparatadas... ¿Tienes un libro de un animal que tiene una caca en la cabeza? ¿Sabes cual es el juego de los huevos? ¿Hay un libro de princesas que no sea rosa?
En 2015 decidimos continuar nuestra aventura y viajamos hasta Dinamarca donde conocimos a otros niños grandes creadores de muebles para jugar, saltar, aprender y claro, también descansar. Nos gustaron tanto sus muebles que los hemos traído a nuestro pequeño mundo de Baobab.
